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martes, 26 de mayo de 2009

Sal, pimienta y un poco de cianuro


Por Joaquín Ramos

Kathryn Schoonover está sola en su casa. Estamos en California, Marina del Rey, 1998. Kathryn no tiene a sus hijos que la escupan ni que la insulten. Su vida es miserable. Pero más miserable es ahora que ellos se fueron para siempre. Están muertos. Jhon y Kelly están muertos gracias a un desayuno a base de cereales, tostadas y cianuro.


Su ex esposo, Terrence, borracho y jugador, lógico, la golpeaba y violaba. También murió a causa de un exquisito pollo, papas, salsa de tomate, un buen vino y cianuro.

Ahora ell está sola en su casa. Esta depresiva. No entiende porqué sucedió esta tragedia en su vida. Se mira al espejo, se quita la gorra de lana, y podemos observar su cabeza calva con pequeñas marcas rojas, sangre, ocasionadas por una gillette.

Kathryn está por tomar una decisión importante. Medita unos segundos y lo decide. Sí, Kathryn quiere exterminar a toda la humanidad. No merecen este regalo divino que dios les dio. La vida. Quiero asesinar a toda la humanidad dice en voz alta.

Busca debajo de su cama una caja, saca 1000 dólares, se guarda una cuchara que quitó de la cocina y sale de su casa. No cierra la puerta con llaves. Camina a paso veloz compra 100 paquetes de un complejo vitamínico y un gran pote de cianuro, el cual tenía una gran calavera con dos huesos cruzados en el centro.

Se dirige hasta el centro del pueblo. Se sienta un rato frente a una escuela. Mira a unos niños que salen de un recreo jugar con una pelota de football (americano). Abre un frasco del complejo vitamínico, lo tira en una bolsa, y luego con su cuchara toma un poco de cianuro de su gran pote, tamaño familiar, y lo coloca en el complejo vitamínico.


Su plan se frustra. Es vista por un joven usuario que la ve realizando ese procedimiento. Es la decimoquinta vez que lo realiza cuando es descubierta. La policía la detiene, y según dicen después iba a ser enviado de forma azarosa a diferentes domicilios del estado de Los Ángeles como si fuesen muestra  de productos.


Ahora Kathryn está en neuro-psiquiátrico. Hace 10 años que permanece ahí. Dicen que está más sociable. Ya no quiere suicidarse. Se hizo algunas amigas. No tiene cianuro. Esto no lo dijo en voz alta. Pero a la noche cuando nadie la ve, todavía sueña su plan perfecto para exterminar a toda la humanidad.

martes, 19 de mayo de 2009

Confitería la Ideal (Suipacha 380)

Por Leonardo Virgili

Esta confitería nació en el 1912, y desde ese año, a la fecha, no se realizó una sola modificación. Ustedes dirán, que dejados, pero no, no tienen idea lo ideal que es esta confitería, "La ideal", valga la redundancia. Tiene una impactante arquitectura, en la época, en la famosa "bella epoque" cuando se tiraba manteca al techo. A tal punto la confitería está tan bien conservada que se filmó la película Evita. Esto quiere decir que hoy en día, no hay otra confitería que la supere.

La mayoría de sus mozos trabajan ahí hace 30 años. Tienen anécdotas y cuentan historias a granel. Por ejemplo, de la cantidad de famosos que pasaron como Maurice Chevalier, María Félix, Dolores del Río, Vittorio Gassman, Robert Duvall. En ella se filmaron películas como “Tango” de Saura.  También muchos presidentes argentinos y funcionarios de todos los rangos disfrutaron de el “copetín en la IDEAL”. Artistas, escritores, pintores y músicos de todas las épocas la visitaron.

Para los que no tuvieron la suerte de ir a Paris, pueden acercarse a este lugar, ya que desde su araña, la madera de sus paredes y su famosa pérgola, única en el mundo, evocan a la capital de Francia.

En sus comienzos fue un lugar donde solo se tomaba un café, un té, un aperitivo. No era restaurante. Se dice que llegaban los autos con chóferes de sombrero y dejaban a las señoras, se iban y después las pasaban a buscar.

El tango entró en este lugar, hace apenas diez años, un poco más tal vez, ya que en sus comienzos el tango era considerado una música de cabaret. Hasta que no triunfa en Europa acá es una música mal vista. Hoy hay clases todos los días y también milongas, y todas pueden verse llenas. Las clases de tango son asistidas por un 80 % de extranjeros, pero en las clasas de milonga se da lo contrario. Mucho porteño y turista  espectador, como debe ser. 

martes, 12 de mayo de 2009

El Club del Blues Local

"Rock del País"

Por Leonardo Virgili

El Bar parece  cerrado. No hay nadie en la calle pero una tenue luz en la ventana y unas  huellas de botas en la tierra me dicen que puedo pasar a tomar algo y que no voy a estar solo.

Tengo una imagen borrosa, parece un sueño, me digo. No se si el sol esta cayendo o levantando porque la niebla se pierde en mis ojos y en mi recuerdo. 
La Rocola gigante, un negro brilloso con bordes dorados, empotrada en una esquina está rodando bajito un blues gris, como silbándolo. Giro la cabeza y veo unas botas, y arriba de ellas, sentado en la mesa, todo el cuerpo, todo el peso de un personaje de historias, pidiendo al mozo una cerveza más.

Me invade un ligero escalofrío, me siento en su mesa y le pregunto: ¿Pensé que te habías ido? Se ríe, el mozo trae la cerveza, él lo mira y le pide una más. Siempre hay que pedir una más, me dice. - Aunque ya pedí bastantes.- Toma un trago y estalla en carcajadas, tiene la riza de un chico.

Las charlas se suceden, el humo de nuestros cigarros imita la niebla de afuera y t

odo se confunde. Frente a mis ojos, todo el peso de un personaje de historias, un artesano de canciones, un héroe, un inmortal. Un árbol enorme, con tanta sabia como para hacer llover un mes entero.

En este momento ya se hizo de noche, hay tantas cervezas en la mesa que ni puedo verle la cara, pero intuyo que le asoma una lagrima. La realidad a veces te golpea, pienso que no puede ser, que no puede ser verdad. En este momento su música entra desde mi cuarto, pienso que es un sueño, parece un sueño, pero al menos puedo verlo, corro las botellas y le pregunto:¿Cuándo te puedo volver a ver? 

Siempre te estaré esperando, en el Club del Blues Local. 

lunes, 11 de mayo de 2009

Una taza de te en el tranquilo pueblo de Shizuoka

Los casos policiales más asombrosos de la historia

Por Joaquín Ramos

La señorita de 16 años, nombre confidencial y nacionalidad japonesa vivía en el pueblo de Shizuoka, una zona rural de Japón.

Al parecer, y gracias a la web, la  pequeña japonesa era una gran admiradora de Graham Young, el asesino en serie británico conocido como el "Envenenador de la Taza de Té". En su blog, ella dijo dijo ser amante y fan de una película inspirada en la vida del asesino británico, "The Young Poisoner's Handbook", y en el colegio lo identificó como el personaje histórico que más admiraba.

A su vez, para que todos sepamos, los ídolos de Young eran Hitler y el doctor Palmer, otro asesino en serie británico que fue ejecutado en la horca en 1865, tras envenenar a una decena de personas con antimonio. Las víctimas le molestaban, les debía dinero o sus muertes le aportaban fondos para seguir apostando en las carreras de caballos.

La historia comienza cuando la joven japonesa comienza a experimentar pequeñas dosis de venenos sobre unos gatos de la zona que fueron muriendo uno a uno. Pero esto no le basto. Quiso experimentar con su madre.

 - Un poco de té, mama.

-  Si, mi corazón. Muchas gracias.

- De nada, mamá.

Así se decían madre e hija todas las mañanas, pero en japonés.

Las dosis del veneno de talio eran tan pequeñas que su madre poco a poco comenzó a enfermarse.

Y en simultáneo la pequeña japonesa hacía informes diarios en su blog sobre cómo su madre iba reaccionando al veneno.


Su madre murió a los pocos meses. La muerte fue identificada y la pequeña japonesa detenida. Tras su detención su blog que contenía todos los informes fue clausurado. Sin embargo, al parecer, la joven también probó del veneno para evitar sospechas y negó todo tipo de acusaciones, intentando realizar una coartada creible.

Ella quedó en libertade. Mira recelosa al mundo, y hasta algunos ya dicen que armó un nuevo blog y que también tiene un facebook. Muchos creen que su historia recien acaba de empezar.

Estos son los casos que nos hacen reflexionar un poco. Mirá a los ojos a tu hijo, novio, novia, madre o padre y pregúntate: ¿Hasta que punto puedes confiar en la taza de te, café, o mate cocido que estas tomando? 

 

lunes, 4 de mayo de 2009

Nuestros Valores

















1. Familia. Nadie se mete con la familia. Y vos podes ser parte de la nuestra. Te conviene. 
2.  Confianza. Confiamos en nuestros oyentes. Y ellos saben que nuestra sociedad es indisoluble.
3.El respeto. Te respetamos y esperamos que vos también nos respetes
4. El trabajo. Llevamos adelante un programa de radio. Nos divertimos, pero por sobre todas las cosas te escuchamos.
5.  Nos gusta hacer favores. Te regalamos entradas para Mitos Argentinos y si queres también te regalamos entradas para Niceto Vega Club. 
6. Queremos que seas nuestro amigo y fiel oyente. Algún día nos vas a necesitar.
 
Cuando ya no se ven valores en el mundo. "Cosa Nuestra" un programa de radio con valores. 

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